Historia de la Facultad
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Antecedentes
de la ingeniería en la Argentina
Antecedentes
de la enseñanza de la ingeniería
Reseña
La Facultad de Ciencias Matemáticas, Físico-Químicas
y Naturales Aplicadas a la Industria comenzó a dictar sus
cátedras en Rosario el 2 de agosto de 1920 y su primer acto
de colación de grados se celebró el 9 de octubre de
1925, cuando recibieron sus diplomas 10 ingenieros civiles y 8 agrimensores.
Esta casa de estudios fue desde su fundación una de las
sede rosarinas de la Universidad Nacional del Litoral, que comprendía
además a las ciudades de Santa Fe, Corrientes y Paraná.
El gran desarrollo de la Universidad Nacional del Litoral evidenció
en poco tiempo la necesidad de crear una Universidad Nacional en
Rosario, iniciativa que se concretó en 1968, partiendo de
la estructura académica que tenía en la ciudad la
Universidad Nacional del Litoral.
Con la creación de la UNR, nació entonces la Facultad
de Ciencias, Ingeniería y Arquitectura, uno de los pilares
fundamentales en la concreción del sueño de dotar
a Rosario de su propia universidad.
Antecedentes y primeros años
En junio de 1854 Nicasio Oroño se dirige por carta al Capitán
General Justo José de Urquiza, por entonces Presidente de
la Confederación Argentina, pidiéndole su apoyo para
el desarrollo institucional de Rosario, ciudad esta "que marcha
rápidamente a hacerse un emporio de riqueza nacional".
El desarrollo económico incesante llevó a las construcciones
ferroviarias: en 1876 se inauguraba la línea a Córdoba;
en 1883, el ferrocarril llamado Oeste Santafesino y en 1891 ya estaban
contempladas las líneas de trocha ancha que todavía
entran a la ciudad.
En su "Historia de Rosario", Juan Alvarez afirma que
desde 1912 el Ingeniero Luis B. Laporte sostenía la necesidad
de fundar una Universidad con dos facultades: Medicina e Ingeniería.
También Luis V. González y el propio Juan Alvarez
hicieron sus propias propuestas para crear una Universidad.
A partir de 1915 comienza a dibujarse en el Congreso nacional una
variante de todos estos proyectos, los cuáles habían
contado desde un principio con el firme apoyo de los rosarinos,
que entre otras acciones presentaron una petición de 5.000
firmas al presidente Roque Sáenz Peña. La futura universidad
no se limitaría a Rosario, sino que abarcaría instituciones
ya existentes y otras a fundarse en las ciudades de Santa Fe, Paraná
y Corrientes.
El 3 de abril de 1920 un decreto del Poder Ejecutivo designó
al Ingeniero Julio S. Gorbea como delegado para organizar en Rosario
la Facultad de Ciencias Matemáticas, Fisicoquímicas
y Naturales aplicadas a la Industria. Gorbea había sido interventor
en la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de
Córdoba en 1918 y en su nuevo puesto deseaba llevar a la
práctica las ideas reformistas.
La Facultad se constituyó sobre la base de la Escuela Industrial
preexistente, cuyo Plan de Estudio fue por otra parte modificado
en profundidad. Cabe recordar que la Escuela Industrial había
sido creada el 26 de setiembre de 1906 y que hacia 1920 estaba instalada,
en forma provisional, en el edificio de la calle 1° de Mayo
1059. La Escuela pasa entonces a depender de la nueva Facultad,
proponiéndose una educación integral para el alumno
sobre la estructura de cinco ciclos de estudios:
- Enseñanza Técnica Elemental
- Enseñanza Técnica Secundaria de Especialización
- Enseñanza Técnica Superior (Preparatorio)
- Enseñanza Técnica Superior (Especialización)
- Enseñanza Técnica Superior (Civil)
El ingreso a la Facultad era directo para los graduados de la Escuela
Industrial mientras que a los bachilleres de los colegios nacionales
se les exigía adicionar en el transcurso del primer año
un mínimo de cien horas de trabajos manuales generales. La
Facultad otorgaba los títulos de Ingeniero Civil y de Agrimensor.
En el transcurso de una Asamblea que reunió al Delegado
y a los profesores ya nombrados se decidió inaugurar la Facultad
el 31 de julio. El Ing. Gorbea pronunció un discurso que
fijó un mandato aún vigente: "No más profesionales
sin saber qué hacer de su ciencia y su diploma, parias y
desocupados en su propio suelo, cuando las grandes empresas y las
poderosas industrias reclaman el concurso de técnicos extraños
al país". Gorbea dedica un largo párrafo de su
discurso a la Investigación, destacando lo imperioso de seguir
el ejemplo de los países europeos y dedicar subsidios importantes
a las investigaciones científicas y de carácter industrial.
Los cursos de asistencia libre se iniciaron el 2 de agosto de 1920
en la Escuela Industrial. También la Escuela Normal de Profesoras
Nº 1 facilitó su laboratorio para las clases de química,
y la Escuela Nacional de Comercio cedió aulas. Dado que esta
separación de los cursos no era beneficiosa para los alumnos
se arrendó un edificio en Córdoba 625, donde en la
actualidad funciona el Liceo Avellaneda.
Primeros profesores
El 6 de julio de 1920 el Poder Ejecutivo dio a conocer el Decreto
con la designaciones del personal docente.
Para Primer Año fueron nombrados: Ing. José Cardarelli
(Trigonometría), Ing. Emilio Lacal (Algebra), Ing. Arturo
Sallvitz (Geometría Descriptiva y Proyectiva), Arq. Victor
Dellarole (Dibujo Lineal), Dr. Miguel Vassalli (Química Tecnológica),
Prof. Carlos Conquergniot (Idiomas).
Para Segundo Año fueron nombrados: Ing. Civil Simón
Rubinstein (Geometría Descriptiva Aplicada y Dibujo Industrial),
Ing. Civil Emilio Lacal (Geometría Analítica y Cálculo
Infinitesimal), Arq. Juan B. Durand (Arquitectura), Dr. Alfredo
Castellanos (Minerología, Geología y Botánica),
Dr. Bartolomé Daneri (Química Analítica e Industrial
Especial).
En enero de 1921 se llamó a concurso para las cátedras
del Tercer Año. Se incorporaron al personal docente los siguientes
profesores: Ingeniero Industrial Eulogio M. Gache (Tecnología),
Ing. Simón Rubistein (Topografía), Arq. Juan B. Durán
(Arquitectura), Dr. Juan Carlos Vignaux (Cálculo Infinitesimal),
Ing. Juan C. Van Wyk (Estática Gráfica), Ing. Lorenzo
Baralis (Física).
Los cursos se reiniciaron el 18 de abril de 1921 con una inscripción
de 50 alumnos en primer año, 26 en segundo y 18 en tercero.
En algunas materias los profesores eran auxiliados por los Directores
de Trabajos Prácticos, entre cuya nómina en 1922 figuran
algunos de los ya nombrados como profesores y también el
Dr. Alfredo Castellanos, encargado del Museo, y el Ing. Angel Guido
en Arquitectura.
La biblioteca contaba con algo más de medio millar de libros
y registró de julio a diciembre de 1022 un total de 814 lectores.
El inventario de los muebles y útiles muestra que ese año
la Facultad contaba con un buen laboratorio de química, bien
provisto de mecheros, probetas y frascos Erlenmeyer y drogas. Estaba
también bastante completo el gabinete de Minerología,
pero el laboratorio de Física era por entonces inexistente.
Sólo en 1924 llegaría una partida de 30.000 pesos
destinada a los gabinetes de Física y Materiales.
Primera elección de autoridades
El Ing. Gorbea convocó para el 11 de abril de 1923 a las
asambleas electoras de los miembros del nuevo Consejo Directivo.
Fue así que los profesores eligieron los 9 consejeros de
su claustro y los estudiantes los 3 consejeros que los representarían,
fueron estos últimos los profesores Alfredo Castellanos,
Angel Guido e Ismael Bordabehere, en aplicación del Estatuto
de la Universidad. Al día siguiente el Consejo eligió
a los nuevos Decano, vicedecano y secretario, resultando elegidos
el Ing. José Cardarelli, el Ing. Lorenzo Baralis y el Sr.
Daniel Pérez respectivamente.
Primeros graduados
Estas autoridades entregaron sus diplomas el 9 de octubre de 1925
a los Ingenieros Civiles Rodolfo Parfait, Francisco Erausquín,
Félix Brindisi, Eduardo D. Mazoni, Juan Spirandelli, Valentín
D. Grondona, Marcelino Abalerón, Rómulo Bonaudi, Armando
Pastorino y Luis A. Chiarello. Se graduaron de Agrimensores Juan
Olguin, David A. Siburu, Fernando Lonca, Mario Perfumo, César
Torriglia, Modesto G. Pagnaco, Carlos Dieulefait y Fermín
Cantero.
El edificio propio
Hacia fines de 1924 se decidió una cuestión de suma
importancia como era la obtención de un edificio propio.
El 8 de noviembre de 1921 se había efectuado el acta de toma
de posesión plena de los terrenos comprendidos entre las
calles Montevideo, Ayacucho, Colón y Avda. Pellegrini, escriturados
por la Municipalidad al Gobierno Nacional con fecha 25 de abril
de 1915, para construir en ellos el edificio de la Escuela Industrial
y Facultad de Ciencias Matemáticas.
En este terreno funcionaban depósitos y talleres del Departamento
de Obras Públicas de la Municipalidad cuyo desalojo sólo
se consiguió a fines de 1923 por orden del Intendente Dr.
Emilio Cardaneli. El 7 de enero de 1924 tomó posesión
de la manzana el Servicio de Construcción de Obras de la
Zona Centro de la Dirección General de Arquitectura del Ministerio
de Obras Públicas habiendo sido votados por Ley del Congreso
los fondos destinados a la construcción del edificio. Se
planeaba entregar la primera parte de la edificación para
el año 1927.
Fotografías tomadas en Septiembre de 1924 muestran que la
obra ya estaba entonces en marcha. En enero de 1928 estaba terminado
el frente de la Escuela Industrial, vale decir completa la ochava
sobre Ayacucho, y se comenzaba la ochava sobre Colón. Mientras
tanto se completaba parte del interior. En noviembre de 1929 quedaba
completado todo el frente sobre Avenida Pellegrini siendo inaugurado
por entonces el edificio. La manzana siguió en obras durante
la siguiente década, pues recién en 1934 fue terminada
la sección Talleres y en 1938 se comenzó la ampliación
con un Tercer Piso, el Salón Biblioteca y el Aula Magna.
Es de recordar que la ciudad se vio realzada por esos años
con edificios contemporáneos al de nuestra Facultado, como
el Palacio Fuentes (1926), la Bolsa de Comercio (1927), la estación
del Ferrocarril de la Provincia de Santa Fe, actual estación
de Omnibus (1928), el Palacio Minetti (1928). El otro gran edificio
universitario rosarino, el de la Facultad de Ciencias Médicas,
data de 1922.
Evolución de la matrícula
El número de alumnos inscriptos subió de 59 en 1920
a 341 en 1932, y a 643 en 1942.
En 1930 se entregaron los diplomas a los primeros nueve Arquitectos
graduados en la facultad. Hasta 1942 habían recibido sus
títulos 235 Ingenieros Civiles, 144 Arquitectos y 259 Agrimensores.
Hoy la Escuela de Ingeniería Civil tiene un promedio de 200
estudiantes en el ciclo básico, 300 en el Ciclo Profesional
y 100 en cursos de posgrado.
Versión adaptada de trabajos realizados
por el Lic. Carlos Galles
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